Nunca entendí las manifestaciones a favor de la paz, la ecología o la mar en coche.

¿Por qué esa angustia sobre temas abstractos? .

El día que empecemos a reclamar sobre cuestiones cotidianas tales como el poco chocolate en el dulce de batata o sobre Tito y Marcelo – los pibes que se cagan de hambre en la esquina de casa- estaremos casi salvados