Sufrí mucho el día en que murió Patitas, mi mastín napolitano con dientes estalagmitas y poderoso ladrido.

Recuerdo a Fabiana intentando volcar el 3CV sin hacerlo marcha atrás. Típica apuesta de parejas competitivas.

Le gané un flamante Ami8, pero perdí al perro. Este boludo se cruzó justo en el momento menos oportuno.

Si pienso en positivo, ahora estoy mucho mejor con Bubleboble, mi goldfish de 2×1. Come poco y caga menos .Vive en su pecera arriba del secarropas.

Salimos a pasear los domingos, correa en sus escamas y rueditas en la pecera. La gente es mala y comenta, dice que tironeo mucho de la cuerda y que la cabecita pega contra el cristal. No les hago caso; solamente considero los momentos en los cuales voy de compras y lo dejo en la vereda. Tengo que pispearlo desde adentro del local, asegurándome que los perros no se tomen el agua.