No es que reniegue de padecer claustrofobia y agorafobia en conjunto, pero considero que haberme obligado a comandar la Estación MIR el primer semestre de 1987 fue adrede. Imagínese el hecho de sudar la gota gorda en un módulo -lata de 4 x 3 mts. y que la única vía de escape sea la negrura infinita del universo.De todas formas, haberme enamorado de una mujer inalcanzable me resulta mucho mas dificil de sobrellevar. Me deja sin escapatoria. Al menos en el ?87 tenia conocimiento del hostil carácter de mi compañero Mihail, aquel caprichoso chimpancé que al año siguiente fue comandante. Ahora estoy sin conocimiento. Inconciente?